Luchar por lo que quieres



La vida es una lucha continua, una carrera con una meta a la que llegar. Tiene todo tipo de pruebas: unas con mayores dificultades que otras y otras que, habiendo superado las difíciles, nos parecen una balsa de aceite.

Nadie se priva de haber tenido que soportar fuertes vendavales, cruzar a otra orilla sin más remo que las propias manos o subir una montaña sin bastones en los que apoyarse durante el camino.

Pero aquel que quiere puede y atraviesa el viento y llega a la orilla que desea llegar y sube hasta arriba del monte dejando atrás peñascos que te invitan a caer en el abismo.

Yo te invito a luchar, porque ésta es la única “pelea” que no necesita de armas blancas ni de armas de fuego, se consigue con tenacidad, ilusión, ganas y confianza. Pese a lo que pueda pensar el mundo si tú crees en tu cordura y en lo que haces o deseas hacer, siempre que sea un bien para ti y para los demás, no tienes otra cosa mejor que comenzar tu carrera, ponerte en la línea de salida y avanzar hasta tu objetivo.

Para que el triunfo llegue no pierdas la Fe. La Fe se nos dio gratis, recíbela con agradecimiento, aliméntala con tu fortaleza en medio de las dudas y renueva tu energía dándole al prójimo lo que Dios no te cobró cuando te hizo el regalo de la vida.

Y en las debilidades inoportunas del alma asegúrate de no escaparte de debajo del manto de la Virgen del Rocío, nuestra intercesora y gran aliada, la Madre que quiere tener a todos sus hijos bajo las alas de su corazón.

Lo tienes todo para empezar, si todavía no lo has hecho. Se te ha dado lo necesario para que no te falten recursos en tu travesía. Mira hacia delante. ¡Lucha por lo que quieres! Dios está contigo y es Ella la que nos lleva de la mano.

Francisca Durán Redondo
Directora de periodicorociero.es